La cuota de un leasing a partir del valor del bien, la cuota inicial, el valor residual final, el plazo y el tipo de interés, con el cuadro línea a línea y la comparación entre los escenarios que de verdad importan. Todos los cálculos en el dispositivo.
El valor del bien es el único dato obligatorio: la cuota inicial y el valor residual son opcionales, y si los dejas vacíos obtienes el cálculo de un préstamo simple. El plazo y el tipo de interés se fijan con los controles deslizantes, y el resultado se actualiza mientras escribes.
El selector anticipadas o vencidas cambia el momento en que pagas: con las anticipadas la primera cuota vence enseguida, el capital empieza a reducirse antes, se generan menos intereses y la cuota baja ligeramente. Debajo aparecen la cuota mensual, el coste total y los intereses, con una barra que muestra cómo se reparte el coste entre cuota inicial, cuotas y valor residual.
La pestaña Cuotas es el cuadro completo: la cuota inicial al principio, todas las cuotas con su vencimiento y el valor residual al final. En cada línea, parte de capital, parte de intereses y capital pendiente. Los vencimientos empiezan en la fecha que hayas fijado para la primera cuota.
Se exporta en CSV —fechas en formato ISO y punto decimal, listo para una hoja de cálculo— y en PDF ya maquetado para imprimir. El archivo se genera en el teléfono y pasa al menú de compartir de iOS.
Responde a dos preguntas que el simple cálculo de la cuota no resuelve: cuánto compensa pagar una cuota inicial más alta y cuánto cuesta de verdad un valor residual más alto. Para cada variable ves cinco escenarios —0, 10, 20, 30 y 40 % del valor del bien— con la cuota correspondiente y el coste total debajo, y un punto marca el escenario más cercano al tuyo.
Aquí es donde se ve el dilema: subir el valor residual baja la cuota, pero sube el coste total, porque sobre esa suma sigues pagando intereses hasta el final. La tarjeta «En resumen» lo cuantifica con las cifras de tu contrato.
La cuota es una estimación correcta solo del componente financiero. Un contrato real puede incluir gastos de apertura, seguros, impuestos y servicios que la app no conoce: para una oferta vinculante tienes que dirigirte a la sociedad de leasing. Los intereses que ves incluyen el valor residual: son la diferencia entre lo que pagas en total y el valor del bien.
Si lo que estás valorando es una hipoteca, Mortgage Calculator hace el mismo trabajo con la amortización francesa.
Leasing Calculators es gratis y completa, financiada con anuncios. Puedes rechazar tanto el consentimiento de Google como el seguimiento de Apple: los anuncios siguen, pero no son personalizados, y la app funciona exactamente igual. Y la publicidad se puede quitar: con una suscripción anual o con un pago único que vale para siempre.
La antigua versión de pago se llama ahora Leasing Legacy: sigue funcionando, pero ya no recibe actualizaciones. Quien la compró pasa a Leasing Calculators sin publicidad y sin volver a pagar; cómo hacerlo lo explica la página de soporte.