El marcador de la partida: uno contra uno o dos contra dos, puntuación objetivo a elegir, manos ilimitadas y corregibles, y el turno de reparto que rota solo; así se discute de las cartas, no de quién reparte. Una sola app para iPhone y iPad.
Escribe los nombres —los cuatro para la partida por parejas, solo el primero de cada equipo para el uno contra uno— y la app pregunta quién reparte: lo sortea ella o lo eliges tú. A partir de ahí, la baraja pasa automáticamente al siguiente jugador después de cada mano, alternando los equipos.
La app recuerda los nombres: en la siguiente partida tocas la flecha ▾ dentro del campo y eliges de la lista, en lugar de volver a escribirlo. Un nombre ya usado en otro campo no vuelve a aparecer, así no acaba dos veces en la misma partida.
Confirmados los nombres, la app pregunta a cuántos puntos se juega: 2000, 3000, 4000 o 5000. Para ganar hay que superar esa cifra en cinco: a 2000 se cierra con 2005, como manda el reglamento oficial. La barra bajo cada puntuación muestra cuánto le falta a cada equipo.
En cada mano anotas honores y puntos: el total de la mano aparece en rojo y el acumulado destaca arriba. Las penalizaciones se escriben con la tecla ±, que añade el signo menos al teclado numérico. Y los valores se comprueban antes de entrar —puntos múltiplos de 5, honores múltiplos de 50 y nunca negativos—: si algo no cuadra, la confirmación se bloquea y te dice qué corregir.
Si una mano ya se ha anotado mal, la tocas en la lista: honores y puntos vuelven a los campos, los arreglas y pulsas «Guardar corrección». El que reparte sigue siendo el mismo.
Toca el recuadro de las puntuaciones, o el botón ⤢ de arriba, y los totales de los dos equipos pasan a pantalla completa, para dejarlos en medio de la mesa, donde todos los ven. Mientras el marcador está abierto, la pantalla no se apaga. Un toque y vuelves a la partida.
Detrás del icono en forma de copa 🏆 está el diario de todas las partidas jugadas, con puntuaciones y ganadores, y la clasificación por jugador: partidas, victorias, puntos. Las partidas entre las mismas dos parejas se agrupan en un único enfrentamiento, con el balance de los duelos.
La partida en curso, en cambio, no se guarda: cierras la app o pulsas ↻ y el marcador vuelve a quedar en blanco. Al historial solo pasan las partidas que han alcanzado la puntuación objetivo. Todo se queda en tu dispositivo: no se sube nada a ningún sitio y no hace falta ninguna cuenta.
En la pantalla «Cómo se juega» hay un botón que abre el reglamento oficial de competición: si ya tienes Codice di Gara Burraco se abre directamente; si no, te lleva a su página en el App Store.
Desde la versión 5.0, Burraco Score es una sola app para iPhone y iPad, con una interfaz pensada también para la pantalla grande, en vertical y en horizontal. Es gratis, se financia con publicidad, y la publicidad se puede quitar: con una suscripción anual o con un pago único que vale para siempre.
Las versiones anteriores —Burraco Score Classic para iPhone, Burraco Score HD y HD Light para iPad— ya no están a la venta. Quien las compró puede seguir usándolas, pero ya no reciben actualizaciones; y como para el App Store son apps distintas, la compra antigua no se traslada a la nueva.